El Castell d’Alaquàs constituye una de las más destacables muestras de palacio señorial del territorio valenciano. Con abundancia de elementos propios del lenguaje arquitectónico del gótico, su tipología edificatoria corresponde ya a la de los palacios aislados renacentistas. Es la planta cuadrada, con patio central y cuatro torres en las esquinas dotadas de almenas. El patio cuenta con un claustro en planta baja, formado por tres arcos carpanel sobre pilastras en cada uno de sus cuatro costados y una galería superior perimetral formada por arcos apuntados de piedra (tres o cuatro, según los lados) abiertos en un muro de mampostería. Las crujías exteriores tienen, en alguna de sus alas, hasta cuatro plantas, con semisótano, entresuelo, piso principal y andana. En las alas Este y Norte, en el entresuelo y especialmente en el piso principal, alberga grandes salones con importantes artesonados y singulares pavimentos de cerámica. Ocupa aproximadamente 1.500 m² en planta (38,98 m x 38,93 m) y sus almenas alcanza una altura de 24 m. Hay que destacar que estas medidas tienen la proporción áurea.
El Castell d’Alaquàs ha estado siempre vinculado a su población formando parte de sus raíces. En los últimos años este edificio se ha convertido en el centro neurálgico de la actividad sociocultural del municipio. Además ha formado y continúa siendo parte del escudo de esta localidad. 
Desde 2003 el Ayuntamiento de Alaquàs ha querido hacer del Castell un espacio de uso cultural y formativo. De este modo, en las diferentes salas que lo forman una variedad de actividades (exposiciones, conferencias, etc). En este mismo complejo también se encuentra instalado el Centro de Formación de Personas Adultas Enric Valor.
Este emblemático edificio está en la Calle Pare Guillem nº2 de Alaquàs. Se construye pegado al núcleo urbano abriendo la calle Mayor que en sus orígenes dividía a la población en dos mitades ocupadas por la comunidad cristiana y musulmana.
La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción construida en la misma época se unió al palacio mediante un arco que permite la conexión entre las dos plazas a finales del siglo XVII cuando se realizó la reforma barroca del templo. 
Para edificar el Castell se utilizó básicamente el tapial valenciano en los paramentos exteriores e interiores. También se emplearon sillares de piedra caliza para reforzar las cuatro torres en sus esquinas.
El material que se emplea para sus techos es la madera de pino rojo, que cobra una gran importancia, sobre todo en sus artesonados tan laboriosos de la planta principal del monumento. En otras zonas se alternan las vigas de madera con revoltones. También está presente en las puertas y en los ventanales. En el exterior, en el último nivel, se ha utilizado como cubierta la teja.